¿Tienes ansiedad? ¿Miedo? ¿Dificultades con tu pareja, familia o en el trabajo? ¿No puedes dormir? ¿Te sientes en una encrucijada y no sabes tomar decisiones? ¿Estás triste? ¿Desmotivado? ¿Conflictos con la alimentación: anorexia, bulimia...? ¿Estás en un proceso de perdida o  duelo?... Hay distintos motivos  que te llevan a terapia y mi trabajo consiste en acompañarte para construir recursos y poder afrontar tus  dificultades y que logres la autonomía necesaria. 

 

En el camino te ofrezco un espacio de confianza y calidez a través de un proceso creativo y vivencial, el de la terapia, que se ajusta a las necesidades de cada persona y al momento en que te encuentras.

 

En la primera entrevista nos conoceremos y comenzará a gestarse el vínculo (sobre el que se desarrolla todo el proceso terapéutico) y te expondré mi forma de trabajar en la que la creatividad, el juego y los juguetes tienen especial relevancia.

En sesiones semanales de una hora, te acompaño desde la confianza, la escucha y la acogida emocional para encontrar o reconocer pautas que te ayuden a una vida más plena. 

Si tus dificultades tienen que ver con la maternidad y la crianza te ofrezco un espacio cálido para ello, donde mi vivencia como mamá de dos niñas y mi experiencia en grupos terapéuticos de crianza te ayudarán. Más info. 

Terapia Gestalt

 “La terapia gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida”

Claudio Naranjo

¿Pero qué es la terapia Gestalt? 

La terapia Gestalt está dentro de las terapias humanistas y algunos de sus perceptos esenciales son: 

 

-AQUÍ Y AHORA: significa a su vez maduración y crecimiento, para que el individuo se haga cargo de sí mismo mediante el autoapoyo.

-ACEPTACIÓN: atender a la experiencia tiene una profunda relación con el momento presente y esa atención significa atenderse así mismo, identificando las emociones y sentimientos que se producen en una determinada situación, de tal forma que no haya huida de lo que se experimenta. 

--DARSE CUENTA: Si existe un miedo, rabia, alegría o rechazo; en primer lugar lo importante es reconocerlo y cuando esto no ocurre se está reprimiendo algo, y esa sensación se queda atascada produciendo un gran malestar llegándose a manifestar de forma psicosomática. 

-RESPONSABILIDAD: se busca de forma constante que la persona se responsabilice de lo que hace y lo que siente, de lo que vive a través de su experiencia, de tal manera que no culpabilice a los demás o al entorno.